GÉNERO DISCURSIVO EXPLICATIVO
D.R.A.E. (2001)
Exponer: (del latín exponere). Hablar de algo para darlo a conocer.
Explicar: (del latín explicare). Declarar o exponer cualquier materia, doctrina o texto difícil, con palabras muy claras para hacerlos más perceptibles.
Exponer equivale a informar, o sea, transmitir datos con un lato grado de organización y jerarquización.
Explicar no sólo es informar sino que también pretende hacer comprender. Es el texto didáctico por excelencia, pues tiene por objetivo la comprensión de fenómenos sobre los cuales aporta la información necesaria. A diferencia del texto argumentativo, por ejemplo, no busca convencer, es predominantemente neutro y objetivo.
No todos los autores consideran a la explicación como una tipología textual autónoma. Existe la dificultad de la heterogeneidad textual: la explicación comparte espacio textual con la narración, la argumentación y la descripción. Será la FINALIDAD TEXTUAL la que determinará la secuencia textual dominante.
El ESQUEMA EXPLICATIVO parte de las preguntas que suscita un objeto complejo con el fin de explicarlo, por eso debe configurarse teniendo en cuenta el conocimiento compartido por el emisor y el destinatario:
Esquema inicial ¿Por qué?/¿Cómo? E. problemático Porque E. explicativo
(Objeto complejo) (Obj. problemático) (Obj. explicado)
PROGRESIÓN TEMÁTICA: forma en la que se articula la información conocida (tema) y la información nueva (rema).
1- Modelo de progresión lineal: cada rema se convierte en el nuevo tema.
2- Modelo de tema derivado: el tema inicial se divide en diversos subtemas o partes a los que se les atribuyen los correspondientes remas.
Hay en los textos expositivos y explicativos un predominio de una actitud neutra y objetiva que se manifiesta en la ausencia de referencias al emisor del texto, (no hay opiniones personales, puntos de vista subjetivos, recursos retóricos persuasivos). Se destaca la función del lenguaje referencial (lenguaje denotativo).
Otra característica del texto expositivo es la tendencia a la precisión en la exposición de la información, se evitan ambigüedades e imprecisiones, se citan las fuentes y se realizan citas literarias.
De acuerdo al tipo de receptor el carácter del texto expositivo puede ser:
§ Divulgativo: dirigido a un público general no especializado en el tema. Se evitan tecnicismos y se apoya la exposición con ejemplos y comparaciones.
§ Especializado: dirigido a un público con conocimientos sobre el tema. Se prescinde de aclaraciones y se exige una mayor precisión en la exposición de los conceptos. Se emplea un léxico riguroso (tecnicismos, citas, códigos particulares de la disciplina).
La estructuración de los contenidos debe ser clara y coherente. La progresión temática debe seguir un orden expositivo lógico. Se ajustan al siguiente esquema básico:
§ Introducción (o presentación): el autor anuncia y delimita el tema. Presenta aquella información previa que considera necesaria para orientar al lector en la materia y para que comprenda lo que viene después, define algún concepto importante, realiza alguna revisión del estado de la cuestión.
§ Desarrollo: expone ordenadamente los datos, referencias, ideas. Es la parte más extensa.
§ Conclusión: en los textos expositivos suele adquirir la forma de RESUMEN, (breve síntesis de las ideas más importantes que se han tratado).
El desarrollo de la exposición puede organizarse en base a dos modos generales de ordenación lógica:
a) Modo deductivo: extraer ideas concretas a partir de conceptos generales. El autor comienza enunciando una idea de carácter general y la desarrolla presentando casos particulares, detalles concretos, ejemplos, etc. Esto permite analizar la idea general en sus diferentes aspectos. También puede denominarse estructura analizante.
b) Modo inductivo: ir de la particular a la general. El autor presenta primariamente la información concreta, hechos concretos, descripción de objetos, etc. y llega en base al razonamiento a la enunciación del concepto general que explica toda la información anterior y funciona entonces como una conclusión. Se puede denominar también estructura sintetizante.
Para desarrollar las ideas suelen utilizarse diferentes procedimientos expositivos tales como la estructuración del concepto según la relación lógica: problema – solución, causa – efecto, afirmación - demostración, etc. También es frecuente el uso de definiciones, descripciones técnicas, enumeraciones, ejemplos y comparaciones, resúmenes de ideas, y en ciertas ocasiones, breves argumentaciones para defender con razones una idea no evidente.
Para organizar el desarrollo de la exposición y facilitarle la comprensión al receptor se utilizan marcadores discursivos o unidades conectoras: entonces, sin embargo, finalmente, en primer lugar, como consecuencia, etc.
Muchas veces se utiliza a nivel de la construcción del enunciado, lo que se denomina plural de modestia y que consiste en encubrir la presencia directa del emisor mediante la primera persona del plural:
Ya hemos señalado en el capítulo anterior...
También es común el denominado plural sociativo, que sirve para implicar al receptor en su propio proceso expositivo:
El descubrimiento de nuevos fármacos en el tratamiento del cáncer es, como sabemos, una de las prioridades de la investigación médica actual.
Finalmente, a nivel verbal, es frecuente el uso del presente de indicativo con valor intemporal y del pretérito imperfecto de indicativo cuando se expone algo sometido a un proceso temporal.
Bibliografía:
BASSOLS, M y TORRENT, A. Modelos textuales. Teoría y práctica. Eumo-Octaedro, Barcelona, 1997.
BOSQUE, I, MARTÍNEZ, J. y otros. Lengua y literatura (Tomo I). Ed. Akal, Madrid, 2000.
domingo, 13 de mayo de 2007
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